Split y contrasplit, cambiando la percepción de un activo

Existen varias fórmular para manipular o modular el mercado financiero de tal manera que el interés por un activo sea mayor o menor. Generalmente lo que se busca es que sea mayor aunque también puede darse el caso de que se busque lo contrario. Estas acciones no tienen porque ser ilegales ni inmorales, simplemente se trata cambiar la forma de presentar un activo financiero.

Split y contrasplit

Una forma bastante conocida de intervenir en la percepción que se tiene sobre un activo financiero es la realizacion de un split. Un split consiste en dividir el número de acciones que forman parte del capital social. De esta manera, el importe total del capital de la empresa se mantiene intacto pero el número de acciones aumenta, por lo que el valor de cada una de las acciones disminuye.

Así, si una empresa tiene una acción que vale 100 € hace un split y aumenta por 10 el número de acciones. En consecuencia esa misma acción pasa a valer 10 € en lugar de 100 € y los accionistas multiplican su número de acciones por 10.

Con esto se persigue que acciones con un elevado valor sean más atractivas, sobre todo para los inversores de tamaño pequeño y medio, pues psicológicamente resulta más atractivo comprar 100 acciones de 10 € que 10 acciones de 100 € cada una. En cantidad total es lo mismo, pero a nivel psicológico no.

El contrasplit

La operación contraria es realizar un contra-split, es decir, reducir el número de acciones. Esto suele hacerse en las acciones que son conocidas popularmente como “chicharros” acciones con un valor muy bajo, generalmente por debajo del euro, con el fin de aumentar su valor nominal.

En el caso del contrasplit además tenemos otro motivo importante para hacerlo. Hasta que el mercado de bolsa español permitió los cuatro decimales en las cotizaciones bursátiles las acciones con valores muy pequeños sufrían grandes vaivenes en sus cotizaciones. Imaginemos una acción con un valor de 0.20 €. Si subía 1 céntimo pasaba a a valer 0.21 € pero se había revalorizado un 5 %. Y si pensamos en acciones que valen unos pocos céntimos la variación es todavía mayor, pasar de valer 0.10 € a valer 0.11 € supone valer un 10 % más.

Esto provocaba grandes variaciones en las cotizaciones. Antiguamente la única fórmula para evitarlas era hacer un contra-split. Ahora con los cuatro decimales ya no se dan esas variaciones, pues las cotizaciones pueden aumentar en 0.0001 €, lo cual en cualquiera de los casos es un porcentaje muy pequeño.

Casos de contra-split no hay tantos, son más comunes los splits, aunque alguno hay. Por ejemplo, Bankia realizará un contrasplit del 25%, es decir, por cada cuatro acciones viejas se recibirá una nueva.

Otros mercados financieros

En parte para evitar estas manipulaciones en la percepción, en parte para encontrar nuevas formas de inversión, han ido surgiendo nuevos mercados financieros. Uno de los más populares es el de los derivados financieros, entre los que podemos encontrar diferentes productos como opciones, binarias o de otro tipo, futuros, warrants, etc.

En estos mercados financieros alternativos los activos están referenciados a algún bien, que se llama subyacente. Por ejemplo, podemos comprar un futuro sobre la cotización del petróleo, o del oro. En un sentido estricto estaríamos comprando un poco de petróleo para una fecha determinada, aunque gran parte de las compra-ventas que se producen son meramente especulativas.

 

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